“Unidad” con veto político es división y muerte opositora

 

Por Pedro Mena

Muy preocupante lo que está ocurriendo en el campo de la política nacional. Un gobierno engreído, fortalecido e imponiendo las reglas del juego a su antojo, sin desperdiciar ningún instante para atacar con saña sádica y con la decisión resuelta de dividir y aniquilar a toda la oposición que no acate sus órdenes. “Plomo y pal cuartel” es la orden de Maduro a sus mafiosos anillos del poder represivo. En este ambiente impulsan el adelanto de las elecciones de alcaldes, otro fraude más a su servicio, para lo cual Voluntad Popular, Primero Justicia y Acción Democrática, hasta el presente, no participaran.

Por su parte una oposición que sigue con su brújula imantada, fuera de posición, débil, contradictoria y llena de frentes de batallas a su alrededor, sin atinar un disparo certero, que pare definitivamente la implosión interna y evite caer en desbandada. Sus adversario y enemigos en el campo opositor, lo más radicales, bailando en una sola “pata” y gozando “una ola”, disfrutando de este triste espectáculo, sin percibir, que ellos también tendrán su parte, en el momento más inesperado y que definitiva perderemos el país para siempre si esto ocurrieses. Pierde el pueblo de Venezuela.

Para las personas que militamos en la causa común, de ayudar y contribuir a la creación de una autentica esperanza unitaria, capaz de interpretarse a sí mismo y construir, una verdadera opción democrática, nos es muy duro expresar con verdadero sentido autocritico esta verdad, pero hay que hacerlas, solo reconociendo los errores y aciertos, con una voluntad sincera, podemos superar la crisis y enfilar con decisión la creación y fortalecimiento de una real opción de cambio democrático en el país.

Primero consideramos, una vez hechos los respectivos actos de contrición y enmiendas internas, las fuerzas integrantes de la oposición venezolana que secunden estas ideas, deben concretarse a definir una estructura política, amplia, participativa, solidaria y pujante, donde puedan cohabitar todas ellas, con sus intereses individuales y políticos, colocando por encima los supra intereses de la patria común del pueblo venezolano. No hacerlo en conjunto sencillamente es claudicar y entregar el país al comunismo internacional, especialmente al castrismo cubano.

Una sola estrategia unitaria con sus desplazamientos tácticos oportunos, y sus voceros calificados para cada tema específico, debe ser una norma de acción permanente. No puede haber un divorcio entre lo ofrecido y la acción opositora.

Creo que si existe la voluntad política de unidad real y efectiva, todos los partidos políticos, organizaciones de la sociedad civil, gremios, sindicatos de trabajadores, Foro Penal, militares retirados, movimiento estudiantil, organizaciones populares comunitarias, lideres políticos independientes y nuestros parlamentarios, podemos superar a corto plazo, por la propia dinámica política puesta en práctica por el régimen, esta crisis que puede ser definitiva, si no se toman las decisiones históricas que el país reclama.

No hay que perder tiempo en disquisiciones esotéricas y triviales, es la hora de continuar unidos, respetando nuestras posiciones, y avanzando hacia la derrota de la dictadura en el plano nacional e internacional, donde hemos crecido mucho más allá de las expectativas iniciales.

La unidad real democrática, debe en nuestra opinión, descartar de plano cualquier intención de aplicar el “veto tradicional”, que algunos dirigentes en sus arrebatos emocionales, puedan hacer  hacia algún partido especifico, las críticas y condenas formuladas hacia los 4 gobernadores adecos y su secretario general del partido AD, deben ser separadas, para no desconocer y castigar a todo el partido, especialmente a la base popular que  llevo a ser nuevamente AD  el primer partido político del país, firma a firma, en su proceso de legalización ante el CNE, no se puede desconocer la importancia política y electoral de una histórica organización de 75 años de presencia en el devenir venezolano.

No parece justo, cuando existen algunas organizaciones políticas, que ni siquiera pudieron cumplir con ese requisito de ley, y no se legalizaron por no tener maquinaria y estructura nacional, pero siguen usufructuando de sus siglas. No puede haber unidad opositora sin la presencia de Acción Democrática o de cualquier otro partido de importancia política nacional.

Ningún venezolano puede quedar fuera de esta nueva fórmula unitaria. Todos somos útiles en las áreas correspondientes, sin perdemos de los objetivos fundamentales, como es el cambio de gobierno, y de su fracasado modelo económico, que ha sumergido por su propia incapacidad y corrupción, en un proceso final de destrucción total de sus factores sociales, económicos y políticos, entregando nuestro país al narcotráfico, el terrorismo internacional, y a los intereses estratégicos del comunismo internacional, representado en Cuba, China, Rusia e Irán.

Luchar hasta lograrlo, es la urgente e inmediata ayuda humanitaria internacional que permita él envió de alimentos y medicamentos para nuestros hermanos venezolanos, que sufren a diario esta terrible carencia con más miseria y más hambre.

“No echemos más leña al fuego”, creando mayor enfrentamiento y odio entre nosotros mismos como expresión opositora, hay que demostrar que queremos de verdad a Venezuela, y deslastrarnos de toda actitud destructora personal o grupal, para entrar en la fase de reconstrucción solidaria, contribuyendo hasta la lucha final que liquide esta dictadura, su régimen de oprobio y corrupción. Avancemos con seguridad., lealtad, unidad real y solidaria. Venezuela nos necesita en esta hora menguada y de tristeza.