Venezolanos radicados en Miami consideran a esta ciudad su segundo “terruño”

Aida Salazar /

El Globo News –

MIAMI.- Cada día crece el número de venezolanos que se han radicado en Miami, ciudad que considera su segundo “terruño”,  pues les ha permitido echar raíces,  ver crecer a sus hijos y forjarse un mejor futuro gracias a su esfuerzo y trabajo.

Esta hermosa ciudad del sur de la Florida le ha abierto las puertas a miles de venezolanos, que desde hace varias décadas la han preferido como su ciudad de destino.

Desde el auge petrolero en la década de los setenta ya era notorio el flujo de viajeros venezolanos a Miami, quienes viajaban de compras o simplemente a vacacionar. Era la época del “ta’ barato, dame dos”, frase que se hizo muy popular entre los venezolanos que acudían hacer sus compras en esta importante ciudad del sur de la Florida.

Eran los “años dorados” de la línea aérea VIASA (Venezolana Internacional de Aviación) que realizaba vuelos directos Maiquetía-Miami con modernos aviones repletos de entusiastas venezolanos que eran atendidos con exclusividad, por el interés de ofrecerles artículos para llevar o para la propuesta de la inversión en bienes raíces, lo que dio como resultado la adquisición de inmensas casas, edificios y la creación de empresas. Movimiento que influyó significativamente en el crecimiento de la economía del “gran Miami”.

Manuel Díaz Gámez (Caracas), Néstor Negrón (Caracas), José Cegarra (Trujillo), Orlando Gutiérrez (Táchira), Raúl López (Lara) y Jairo Escalante (Mérida)

Este proceso se vio alterado con la llegada del llamado “viernes negro”, el 18 de febrero de 1983, cuando fue devaluado el bolívar y trajo como consecuencia la fluctuación de la moneda americana hacia el alza. En breve tiempo el dólar libre se disparó, propiciando un gran negocio de oferta y demanda. Comenzaba así una era de devaluación e inflación, y concluía la estabilidad cambiaria que se mantuvo en Venezuela por mucho tiempo.

Ese movimiento originó la concentración de venezolanos en las localidades de Weston y Doral. Fue el inicio de viajes masivos de visitantes que optaron por invertir en dólares para evitar la depreciación de sus capitales, trayendo una nueva generación de venezolanos que se radicaron y se integraron activamente a la vida del sur de la Florida; lo que ha proseguido como consecuencia de los giros políticos que se viven en el país.

En la actualidad se ha incrementado el número de venezolanos que llegan a Miami con la intención de radicarse y  en busca de un mejor futuro, huyendo de la grave crisis económica social y política que se vive en Venezuela. Se trata de jóvenes altamente calificados que rápidamente son absorbidos por el mercado laboral de esta ciudad multicultural que siempre les abrió las puertas.

En esta creciente comunidad de venezolanos conviven artistas, políticos, deportistas, profesionales en diversas áreas y empleados del comercio, conjuntamente con empresarios e inversionistas.

Esta activa presencia de venezolanos ha hecho crecer el mercado criollo local, con la creación de negocios expendedores de productos identificados con nuestras costumbres. Han proliferado medios de comunicación impresos y audiovisuales que recogen el complejo acontecer de Venezuela y abordan todo cuanto ocurre en la comunidad local.

A pesar de los miles de kilómetros que los separan de su tierra natal, los venezolanos radicados en  Miami sienten a esta ciudad como su segunda patria, y manifiestan su  agradecimiento por haberle abierto las puertas y permitirle crecer, desarrollarse y prosperar.