Venezuela envejece por la fuga de sus cerebros

Félix B. Sucre /

Especial para Elglobonews.com

¿Puede tener futuro un país que está obligando a sus profesionales a buscar mejor vida fuera de sus fronteras? No es posible. Hoy somos testigos mudos en Venezuela ante una realidad que nos golpeas en el plexo solar y que no nos atrevemos a impedir que nos estemos quedando sin el recurso humanos formados en nuestra universidades, pero el gobierno se queda en el discursos de una revolución que empeña en llevarnos a todos por el despeñadero, mientras que la dirigencia opositora, reunida en la MUD, se muestras indiferente, muda, como que ellos no existieran.

Hoy tenemos que hablar del “nuevo éxodo” que está favoreciendo a otros países contar con manos de obras calificadas que salieron de las mismas universidades que son asfixiadas por el Gobierno de Nicolás M aduro, el cual le niega los recursos financieros para que puedan seguir funcionando y formando a nuevos profesionales que tanto requiere el país. Sin embargo, es una utopía –o un despropósito- lograr que esa realidad cambie para mejor y que Venezuela sea la beneficiada, sobre todo cuando desde el Gobierno Nacional, por voz del propio Nicolás Maduro, hemos escuchado que vamos a convertirnos en una Potencia. ¿De qué y cómo?

Las propias políticas públicas del socialismo siglo XXI han sido diseñadas desde Cuba para que la Patria, como le gusta decir al chavismo, sea la vergüenza del continente, aun siendo un país petrolero. Ese petróleo no puede impedir el derecho que cada joven profesional tiene a buscar una vida mejor, ya que en su país no cuenta con la valorización que requiere; además, soñar con alcanzar las metas que se pudieron  se enamoraban de sus aulas y convertirse en profesionales para contribuir con el desarrollo del lar nativo. La Venezuela pujante fue convertida en un monumento a lo inconcluso, donde lo que se capitalizó fue la corrupción y el crimen.

De esa violencia han querido, pretendido, mejor dicho, desaparecer para asegurar sus vidas y la de los suyos, ya que muchos han tenido que irse hasta con sus esposas e hijos; ellos saben que en Venezuela los padres tienen que enterrar a sus hijos; no los hijos a los padres, lo cual no deja de ser un extraño presagio en la revolución bonita que quiere resolver los problemas del mundo; no obstante los suyos han aumentado exponencialmente. En Venezuela lo más cercano a la vida es la muerte en manos de una delincuencia enseñoreada porque también es militante del socialismo siglo XXI. Ella es el hombre nuevo que ofreció Hugo Chávez, quien se encargó de dirigir el desmantelamiento del país, contando aun con miles de millones de dólares gracias a los altos precios del petróleo.

Sin embargo, la poca o escasa formación y conocimiento del país, lo llevó a la idea de crear aldeas universitarias, contraria a un Plan como el Gran Mariscal de Ayacucho del primer gobierno del Presidente Carlos Andrés Pérez, donde miles de jóvenes se profesionalizaron con orgullo, hecho que, para ser más exacto, fue noticias en los grandes medios de comunicación del país, los mismos que hoy han sido silenciados o comprados por la nueva oligarquía roja rojita, la cual, recordando a Hugo Chávez, ayer todos eran patas en el suelo. No obstante, la misma falta de planificación para ocuparlos, ocasionó que miles de ellos se quedaran fuera de su país o pasaran a formar parte del ejército de trabajadores de la economía informal que ya forma parte de la estadística laboral oficial.

Venezuela envejece por la fuga de sus cerebros. Lo más lamentable del caso es que, hasta por la propia radicalización política, la falta de oportunidades nos llevará a encabezar la lista de países del Tercer Mundo que empujo a sus jóvenes a emigrar, siendo el éxodo más grande que se conozca en este siglo XXI. ¿Cómo hacer para revertir tan infausta tendencia, más cuando la economía nacional depende exclusivamente del petróleo y, obviamente, él no alcanza para saciar la vorágine? Tal vez, sin pretender ser pesimistas, pero la llega de un Milagro que cambie la realidad de Venezuela y su futuro como que no está en la agenda de El Crador.

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