Venezuela experimenta una “rara” atmósfera de soledad en las calles a la espera de la reconversión

El Globo News

Este fin de semana Caracas y en general toda Venezuela experimentan un ritmo inusual, el feriado bancario y la inminente reconversión monetaria gestaron una ciudad en dos velocidades: calles, avenidas y parques despejados por un lado y por el otro negocios de expendio de alimentos y artículos de primera necesidad plenos de ciudadanos que buscaban abastecerse de todo lo que pudieran necesitar ante el temor de que los sistemas de pago fallen.

Supermercados, panaderías, farmacias, estaciones de servicio tuvieron un ritmo frenético. En estos establecimientos los clientes daban cuenta de la saturación de los puntos de venta.

Joaquín Zapata acudió a su charcutería de siempre para abastecerse de lo necesario para el fin de semana largo y a la hora de pagar tuvo que hacer varios intentos con sus tarjetas de débito por la lentitud de los puntos. Contrariamente los centros comerciales lucieron despoblados. Las tiendas cerradas evidenciaron una ciudad sumergida en la incertidumbre.

“Las personas estamos a la expectativa porque esto nos tiene muy confundidos”, explicó Sheyla Angulo, comerciante del Centro Comercial Parque Caracas, quien no había pasado el punto en toda la mañana por la poca gente que transitó en el lugar.

Adicionalmente, el ciudadano común no sabe muy bien qué esperar de todo este proceso. A pesar de que el lunes entrará en circulación el bolívar soberano, los habitantes de la ciudad aseguran no estar preparados para el cambio. “Las propagandas del nuevo cono monetario salieron muy tarde, por eso se presta para especular muchas cosas”, comentó Rafael Díaz, quien todos los días hace su respectiva cola para recibir dinero en efectivo y tiene la esperanza de que esto resuelva esa situación problemática para los venezolanos.

Sin embargo no está muy convencido de que sea una solución a la inflación en el país. De acuerdo con el psicólogo social, Daniel Pérez, cuando ocurre una reconversión las personas deben estimar nuevamente el precio de la moneda para comprender subjetivamente su valor.

“Este vacío provoca momentos de crisis en los que hay que reinterpretar el valor del dinero y se dan desconciertos”, explicó. Por esto, se empiezan a correr rumores y suceden las compras nerviosas. Fuente: El Universal / Foto: Cortesía