Víctor Manuel dejó de ser cantante para convertirse en el “Sastre de las Estrellas”

RAFAEL FUENTES JR. / Especial para El Globo News

Empezó a soñar en su juventud de poder algún día codearse con las grandes estrellas musicales de Venezuela. Su perseverancia y ganas de triunfar fueron fichas clave para que Víctor Manuel Fernández lograra su cometido. Recién llegado a la capital en 1970 desde su natal Mérida, vino a Caracas con la firme decisión de estudiar canto para algún día lanzarse al mundo de la interpretación. En su pueblo todos le decían que tenía muy buena voz, pero que tenía que venirse a la capital a buscar alguna posibilidad de emprender su carrera como vocalista. Hizo sus primeros estudios de canto y al salir de la escuela se iba a RCTV a ver a los artistas que desfilaban por los principales programas musicales, incluyendo su preferido, “El Show de Renny”, del cual nunca se perdió una sola emisión. Lo que jamás se imaginó fue que su futuro fuera otro, lejos del micrófono, pero sí en una máquina de coser.

Víctor Manuel se dedicó muchos años a cantar en cervecerías y night clubs, y en cuanto festival se le cruzaba. Empezó a conocer a las grandes estrellas internacionales que en esos años venían con tanta frecuencia a Venezuela, porque era el país que los cantantes y grupos tomaban como trampolín para el éxito internacional.

Con el periodista BORIS IZAGIRRE

“Reconozco que mis aptitudes eran más como diseñador que como cantante, aunque un día me escuchó Juan Gabriel y me dijo que yo tenía una voz muy bonita y que si me tomaba en serio lo del canto, con mucho estudio y perseverancia, me iba a ir muy bien. Sin embargo, un día que estaba en el canal viendo a Raphael alguien me lo presentó y fui a su camerino, donde me contó que se le había perdido en el viaje una camisa con la que se presentaría en ese programa. Y se me ocurrió decirle que yo tenía una camisa que yo mismo había confeccionado para un actor a quien se la iba a entregar ese mismo día. Creo que Dios me estaba iluminando, porque apenas se la enseñé me dijo que le gustaba y me la pidió para probársela… y cuál fue mi sorpresa, que El Divo me la compró y me la pagó en dólares. Ahí nací yo como sastre y como diseñador de ropa masculina”, recordó Víctor Manuel al referirse a sus comienzos en el medio artístico.

¿Dejaste todo por la moda, por el diseño?

“Efectivamente. Fui claro conmigo mismo. Los cantantes de esa época eran demasiado buenos. Había que ser ‘muy

VÍCTOR MANUEL con Oscar D’León

mejor’ para competir con tanto talento. De manera que me decidí por la sastrería, pero para artistas. A mí me gusta la farándula. Soy amigo de muchos famosos de Venezuela y del mundo. Entre mis clientes figuran personalidades muy importantes de la política, de la música, del derecho, de la medicina, de la televisión y del cine. Ahora como cantante asesoro a mi hijo Gabo, quien está empezando a dar sus primeros pasos profesionales como cantautor. Ya ha aparecido en muchos programas de televisión con excelentes comentarios de la gente que sabe de música y de discos. Confío mucho él”.

¿A quiénes has vestido?

“A Camilo Sesto, Raphael, Oscar D’León, Gilberto Correa, Antonio Adolfo Aray, Boris Izaguirre, Winston Vallenilla, Luis Pérez y a Rafael Fuentes Jr., entre otros.