¿Y LOS VALORES PA’ CUANDO?

 Dr. Renny Yagosesky-

Vivimos en un mundo apresurado y “multitasking” que privilegia la juventud, la belleza, el poder, la riqueza, el placer y el prestigio. Asistimos a una carrera en la que muchos compiten para destacar y lograr, muchas veces sin considerar el modo, la forma o la estrategia. En consecuencia, podemos terminar siendo arrasados por alguien que pone atención a sus metas, a su deseo de ganar aprecio, aceptación y respeto, aunque ignorando el efecto de sus acciones y dejando atrás preceptos claves que aportan a la vida soporte, fondo, base, estabilidad. Me refiero a los valores.

Es frecuente escuchar decir que vivimos una crisis de valores, y tenemos acceso a historias impactantes en las que se habla de médicos que prolongan la enfermedad de pacientes para cobrar más, abogados que traicionan a sus clientes, periodistas que tuercen la vedad a cambio de dinero, políticos que amañan elecciones para llegar al poder o conservar el que tienen. Sabemos de empresas que intoxican el ambiente impunemente, aumentan las estadísticas de delitos. Hay sacerdotes implicados en escándalos sexuales y hay violencia doméstica en altas cantidades. Ante este panorama, debemos preguntarnos ¿Y los valores Pa´ Cuándo?

El tema de los valores podría parecerle ridículo a una generación de jóvenes adictos a las redes, motivados por obtener placer a cualquier precio. No por casualidad, la industria de los video juegos ha recaudado en el último año cerca de 100 mil millones de dólares; y hay en el mundo más de 270 millones de personas que consumen drogas y unas 200.00 de muertes asociadas con ese flagelo, cada año. Creo que tendremos que entender tarde o temprano, que el rescate de los valores es ya una necesidad en estos tiempos de vértigo.

En general, un valor, es algo que se considera valioso, apreciable o estimable. En el plano de la ética, un valor es una actitud o un comportamiento que consideramos virtuoso, importante o necesario para nuestra vida. Tradicionalmente, los valores son presentados como pautas, principios o normas no siempre declaradas explícitamente, que rigen el pensamiento y la acción correcta, que definen la línea entre lo bueno y lo malo, lo aceptable y lo inaceptable. Son premisas o paradigmas que regulan la conducta personal y social, y nos impulsan a atender las necesidades propias y ajenas.

Existen ciertos valores comunes a todas las culturas, y se les llama “valores universales”. Ejemplos de valores universales serían: la vida, la libertad, la justicia, la igualdad, el respeto, la honestidad, la verdad y la solidaridad.

La honestidad

Sabemos que esto no es un asunto nuevo. En la antigua Roma era normal que los gladiadores se mataran entre sí y Edad Media era rutina quemar a los “infieles.” Recientemente leía un informe en el que se hacía referencia a casos como el de los serbios, quienes, según el Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia, habrían violado a unas 40.000 mujeres musulmanas, para asegurarse que éstas procrearan hijos de sangre serbia. Abuso, poder y violencia.

Está claro que no somos perfectos, que tenemos un lado animal y que aprender puede tomar tiempo. Sin embargo, urge activar un ejército de salvación. Gente ganada para restaurar una vida más positiva y amable, personas que hagan lo necesario para rescatar la decencia, el aprecio por el otro, la educación para la paz, la libertad, la justicia y la prosperidad.

Igualdad

Es necesario ampliar la consciencia y acercar los corazones y líderes espirituales, maestros, psiquiatras, psicólogos y orientadores, tienen ante sus ojos un reto supremo. Si no lo hacemos, estaremos afirmando nuestra complicidad con esta debacle. No es posible callar o rendirse, cuando vemos que los barcos del amor, la decencia y la excelencia se hunden.

Estamos obligados a superar la “ley de la selva”, a crear y sostener esquemas mentales constructivos, que nos puedan conducir a sociedades generadoras de paz, libertad, justicia, respeto, benevolencia, responsabilidad, compasión, mérito y prosperidad.

Despertemos de la pasividad. Agitemos las banderas de una nueva consciencia. Seamos militantes del sueño de un mundo mejor, más humanizado y feliz. Muchos, unidos, pueden crear un cambio. Los milagros existen para los que creen y hacen. Gracias por leerme. www.DoctorRenny.com

Para consultas de orientación, pueden escribir a: contacto@doctorrenny.com

TIPS

Los músculos de nuestros ojos se mueven mucho más de lo que imaginas… ¡Aproximadamente 100.000 veces al día!

Existe un restaurante en Nueva York que no tiene chefs ni cocineros de renombre, ya que emplea a abuelas. Cada día, una abuela de una parte diferente del mundo diseña su propio menú, que se ofrece en el restaurante.

El psicólogo László Polgár pensaba que cualquier niño se puede convertir en un experto en cualquier campo si se trabaja con ellos desde temprana edad. Para demostrarlo, entrenó a sus hijas en el arte del ajedrez desde los cuatro años.

Las tres niñas se convirtieron en prodigios del ajedrez; la más joven, Judit, está considerada la mejor jugadora de la historia.

Más allá de la fuerza espiritual, el corazón es un órgano sumamente poderoso. De hecho, la presión que genera al bombear sangre podría, si saliera del cuerpo, alcanzar los 10 metros de distancia. La potencia generada al día por un corazón bastaría para mover un automóvil durante 32 kilómetros.

La manera en que los hombres y las mujeres piensan, actúan y toman decisiones es diferente y esto es bien sabido. Los investigadores de la Escuela de Medicina de la Universidad de Indiana descubrieron que estas diferencias se aplican incluso en la manera en que ambos sexos escuchan. Los hombres procesan sonidos con un solo lado del lóbulo temporal del cerebro, mientras que las mujeres usan ambos lados para este propósito.